Usos y beneficios
Uno de los elementos indispensables para mantener un jardín, pequeño huerto o plantación cuidada y libre de hierbas no deseadas entre los cultivos o plantas, es el uso de las mallas antihierbas neoagro.
Estas son unas mallas que colocadas sobre el suelo impiden el paso de la luz solar, lo que anula la función clorofílica de las plantas que quieren crecer debajo de la malla, evitando el desarrollo de esas malas hierbas. Lo que si permiten estas mallas es el paso de aire y el agua necesarios para el crecimiento de las plantas cultivadas en esa zona. Las mallas antihierbas debido a su alta resistencia mecánica impiden que los brotes de esas malas hierbas alcancen la superficie.
Además evitamos la competencia innecesaria de nuestros cultivos con las malas hierbas por el espacio, luz, agua, nutrientes, …
Otros beneficios de las mallas antihierbas neoagro serían:
Permite la conservación de humedad en el suelo.
Gracias al color oscuro que absorbe la luz solar la temperatura se incrementa permitiendo prolongar la temporalidad del cultivo.
Evitan la proliferación de plagas y enfermedades cerca de tus plantas.
Tipos de mallas antihierbas neoagro
Tejida/Plástica. Estas estan fabricadas de polipropileno, lo que las hacen muy resistentes. Estas mallas estan disponibles con densidad 90gr/m², 105gr/m² y 130gr/m² para zonas especialmente complicadas. Disponibles en diferentes anchos y longitudes en color verde, marrón y negro.
Geotextil. Fabricadas en un tejido no tejido transpirable, permeable y resistente se utilizan para evitar la aparición de malas hierbas con raíces muy agresivas. Disponibles con una densidad de 100gr/m² en diferentes anchos y longitudes en color negro y gris.
Todos los tipos de mallas antihierbas neoagro tienen un tratamiento anti-UV para que resistan los rayos ultravioletas, aumentando su vida útil. Además su gran durabilidad y resistencia hace que se pueda caminar sobre ella sin riesgo de rotura.
Antihiervas en papel biodegradable. Ver
Colocación de mallas antihierbas
1. Antes de colocar la malla es necesario nivelar y limpiar el terreno eliminando las hierbas, raíces y piedras indeseadas existentes.
2. Extendemos la malla, lo más lisa posible solapando cada una de las tiras. Perimetralmente enterramos la malla creando una pequeña zanja.
3. La fijación de la malla la realizamos con nuestros clavos metálicos en forma de “U”, o con las piquetas malla plásticas, disponibles en varias medidas.
4. Debemos hacer agujeros para distribuir las plantas. Para ello podemos aprovechar las líneas existentes. Se recomienda el uso de tijeras y un corte en forma de cruz.
5. Dependiendo de las preferencias de cada uno se puede cubrir de grava, arena, cortezas, …, o dejar al descubierto.
Mantenimiento
Estas mallas no necesitan cuidados, pero si es importante tener en cuenta que el viento puede traer tierra, hojas e incluso algunas semillas, las cuales cuando estén cubiertas de agua germinarán haciendo que puedan enraizar desde la parte superior de la malla. Para evitar todo esto es recomendable una limplieza básica cuando se detecte.